sábado, 30 de marzo de 2013

El Silencio de María


«Hoy es Sábado Santo: es un día de luto. Cristo descansa en el sepulcro. Un día de silencio. La Iglesia hace silencio en todo. Un día de mucho recogimiento. En la calle ya no se oyen las procesiones penitenciales porque estamos en tiempo de perdón, en tiempo de transformación, en tiempo de preparación de la resurrección, de la gloria y de la alegría. Jesús ha muerto, Jesús yace en el sepulcro, y tú y yo hoy tenemos que guardar silencio para aprender de Él a contemplar su cuerpo destrozado. Tú y yo somos responsables de esa muerte: nuestras rebeldías, nuestras pasiones, nuestras pasividades, nuestras faltas de gracia, todo… ha hecho que Jesús muera; tantas ofensas, todo… ha hecho que Jesús esté ya muerto. Pero no es una jornada triste. Jesús ha vencido el mal, ha vencido mis debilidades, ha vencido al pecado, y dentro de muy pocas horas vencerá también a la muerte con su gloriosa resurrección. Nos ha reconciliado con su Padre: ya somos hijos de Dios.
Pero para este cambio necesitamos una transformación, una preparación. Y esto lo hacemos junto a María. (…).
Hoy no se puede hacer más. Hoy es día de luto, de soledad, de alegría, de reflexión, de interiorización, de mucho ver mi vida a la luz de la resurrección. Tú y yo acudimos a la Virgen, a santa María, la Virgen de la Soledad, nuestra Madre, la Madre de Dios, para que nos ayude a comprender que es preciso morir para ser glorificados, y que es preciso hacer nuestra la vida y la muerte de Jesús. Que es preciso morir… para llenarnos de amor. Y le pedimos que nos ayude a seguir los pasos de su Hijo, que demos la vida por los demás. Sólo así es Jesús nuestra vida. Sólo así somos una cosa con Él. Sólo así quedará reflejado en el paño de mi interior, de mi cuerpo y de mi alma la imagen y el rostro de Jesús.
Te invito a que con toda intensidad vivamos toda la Vigilia de Pascua con todos sus pasos: la fiesta de la Luz, la vigilia de la oración, las lecturas bíblicas que nos recuerdan esa preciosísima historia personal de amor. Y ahí, con la iluminación del bautismo, participemos de la Eucaristía llenándonos de su gloria y resucitando con Él, como su Madre y con su Madre. El gran día de pasar de mis muertes, a la vida; de mis fracasos, a la gloria; de mis miedos, a la fuerza. Un antes y un ahora. Un hombre muerto y un hombre resucitado: así quiero ser. Madre, Virgen de la Soledad, ayúdame en este camino de transformación y contigo me quedo, entregando toda mi historia y toda mi vida en el cuerpo de Jesús para resucitar con Él. Gracias, Madre mía. Que muramos con Jesús y que resucitemos con Él».
Fuente: Francisca Sierra Gómez, Encuentros con Jesús, 131-137.




viernes, 29 de marzo de 2013

Las siete palabras de Jesús

¿Cómo podemos vivir este día? 
Este día manda la Iglesia guardar el ayuno y la abstinencia. 
Se acostumbra rezar el Vía Crucis y meditar en las Siete Palabras de Jesús en la cruz. 
Se participa en la Liturgia de Adoración a la Cruz con mucho amor, respeto y devoción. 
Se trata de acompañar a Jesús en su sufrimiento.
A las tres de la tarde, recordamos la crucifixión de Jesús rezando el Credo.

Las siete palabras

Primera Palabra
"Padre: Perdónalos porque no saben lo que hacen". (San Lucas 23, 24) 
Jesús nos dejó una gran enseñanza con estas palabras, ya que a pesar de ser Dios, no se ocupó de probar su inocencia, ya que la verdad siempre prevalece. Nosotros debemos ocuparnos del juicio ante Dios y no del de los hombres. Jesús no pidió el perdón para Él porque no tenía pecado, lo pidió para quienes lo acusaron. Nosotros no somos nadie para juzgar. Dios nos ha perdonado grandes pecados, por lo que nosotros debemos perdonar a los demás. El perdonar ayuda a quitar el odio. El amor debe ganar al odio. La verdadera prueba del cristiano no consiste en cuánto ama a sus amigos, sino a sus enemigos. Perdonar a los enemigos es grandeza de alma, perdonar es prueba de amor. 

Segunda Palabra
"Yo te aseguro: Hoy estarás conmigo en el paraíso". (San Lucas 23,43)
Estas palabras nos enseñan la actitud que debemos tomar ante el dolor y el sufrimiento. La manera como reaccionemos ante el dolor depende de nuestra filosofía de vida. Dice un poeta que dos prisioneros miraron a través de los barrotes de su celda y uno vio lodo y otro vio estrellas. Estas son las actitudes que se encuentran manifestadas en los dos ladrones crucificados al lado de Jesús: uno no le dio sentido a su dolor y el otro sí lo hizo. Necesitamos espiritualizar el sufrimiento para ser mejores personas. Jesús en la cruz es una prueba de amor. El ladrón de la derecha, al ver a Jesús en la cruz comprende el valor del sufrimiento. El sufrimiento puede hacer un bien a otros y a nuestra alma. Nos acerca a Dios si le damos sentido. 

Tercera Palabra
"Mujer, ahí tienes a tu hijo. Ahí tienes a tu Madre". (San Juan 19, 26-27)
La Virgen es proclamada Madre de todos los hombres.
El amor busca aligerar al que sufre y tomar sus dolores. Una madre cuando ama quiere tomar el dolor de las heridas de sus hijos. Jesús y María nos aman con un amor sin límites. María es Madre de cada uno de nosotros. En Juan estamos representados cada uno de nosotros. María es el refugio de los pecadores. Ella entiende que somos pecadores. 

Cuarta Palabra
"Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?" (San Marcos 15, 34)
Es una oración, un salmo. Es el hijo que habla con el Padre. 
Estas palabras nos hacen pensar en el pecado de los hombres. El pecado es la muerte del alma. La bondad es el constante rechazo al pecado. El pecado es el abandono de Dios por parte del hombre. El hombre rechazó a Dios y Jesús experimentó esto. 

Quinta Palabra
"¡Tengo sed!" (San Juan 19, 28)
La sed es un signo de vida. Tiene sed de dar vida y por eso muere.
Él tenía sed por las almas de los hombres. El Pastor estaba sólo, sin sus ovejas. Durante toda su vida Jesús había buscado almas. Los dolores del cuerpo no eran nada en comparación del dolor del alma. Que el hombre despreciara su amor le dolía profundamente en su corazón. Todo hombre necesita ser feliz y no se puede ser feliz sin Dios. La sed de todo hombre es la sed del amor. 

Sexta Palabra
"Todo está consumado". (San Juan 19, 30)
Todo tiene sentido: Jesús por amor nos da su vida. Jesús cumplió con la voluntad de su Padre. Su misión terminaría con su muerte. El plan estaba realizado. Nuestro plan no está aún terminado, porque todavía no hemos salvado nuestras almas. Todo lo que hagamos debe estar dirigido a este fin. El sufrimiento, los tropiezos de la vida nos recuerdan que la felicidad completa solo la podremos alcanzar en el cielo. Aprendemos a morir muriendo a nosotros mismos, a nuestro orgullo, nuestra envidia, nuestra pereza, miles de veces cada día. 

Séptima Palabra
"Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu". (San Lucas 23, 46)
Jesús muere con serenidad, con paz, su oración es de confianza en Dios. Se abandona en las manos de su Padre. 
Estas palabras nos hacen pensar que debemos de cuidar nuestra alma, no sólo nuestro cuerpo. Jesús entregó su cuerpo, pero no su alma. Devolvió su espíritu a su Padre no con grito de rebelión sino con un grito triunfante. Nadie nos puede quitar nuestro espíritu. Es importante recordar cual es nuestro destino en la vida para no equivocarnos de camino a seguir. Jesús nunca perdió de vista su meta a seguir. Sacrificó todo para alcanzarla. Lo más importante en la vida es la salvación de nuestras almas. 
(fuente: Catholic.net)
                      En nuestra Capilla realizaremos el Vía Crucis a las 17.30 horas





Lavado de pies en nuestra capilla

Sobre las 17.30 horas comenzó la celebración eucarística de este jueves santo, recordando esa última Cena del Señor con sus discípulos y la institución de la primera misa.
En la homilía, como ya se ha hecho costumbre se realiza el lavado de pies. Doce personas se acercan y junto al sacerdote, nos muestran lo que sucedió esa última noche que Jesús cenó con sus amigos. La diferencia es que aquí, uno se deja lavar el pie por el que se sienta al lado, y le lava los pies al siguiente.
Luego de esto, se realizó la Hora Santa, y más tarde nos reunimos en el predio de la capilla para compartir unos panes ácimos y jugo de uva.
Les dejamos algunas fotos de hoy, esperamos les llegue al corazón y les emocione como a nosotros.



























jueves, 28 de marzo de 2013

¿Comprenden lo que acabo de hacer?

Del santo Evangelio según san Juan 13, 1-15 

Antes de la fiesta de Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, él, que había amado a los suyos que quedaban en el mundo, los amó hasta el fin. Durante la Cena, cuando el demonio ya había inspirado a Judas Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregarlo, sabiendo Jesús que el Padre había puesto todo en sus manos y que él había venido de Dios y volvía a Dios, se levantó de la mesa, se sacó el manto y tomando una toalla se la ató a la cintura. Luego echó agua en un recipiente y empezó a lavar los pies a los discípulos y a secárselos con la toalla que tenía en la cintura. Cuando se acercó a Simón Pedro, este le dijo: «¿Tú, Señor, me vas a lavar los pies a mí?». Jesús le respondió: «No puedes comprender ahora lo que estoy haciendo, pero después lo comprenderás». «No, le dijo Pedro, ¡tú jamás me lavarás los pies a mí!». Jesús le respondió: «Si yo no te lavo, no podrás compartir mi suerte». «Entonces, Señor, le dijo Simón Pedro, ¡no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza!». Jesús le dijo: «El que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque está completamente limpio. Ustedes también están limpios, aunque no todos». El sabía quién lo iba a entregar, y por eso había dicho: «No todos ustedes están limpios». Después de haberles lavado los pies, se puso el manto, volvió a la mesa y les dijo: «¿comprenden lo que acabo de hacer con ustedes? Ustedes me llaman Maestro y Señor, y tienen razón, porque lo soy. Si yo, que soy el Señor y el Maestro, les he lavado los pies, ustedes también deben lavarse los pies unos a otros. Les he dado el ejemplo, para que hagan lo mismo que yo hice con ustedes.
Esta tarde a las 17.30 horas en nuestra Capilla San Juan Bautista se realizará el Lavado de pies con la celebración de la eucaristía y posteriormente Hora Santa. Los esperamos para compartir estos momentos especiales con nuestro Señor.




miércoles, 27 de marzo de 2013

La traición de Judas - Miércoles Santo


Del santo Evangelio según san Mateo 26, 14-25 
Entonces uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue donde los sumos sacerdotes,
y les dijo: ¿Qué queréis darme, y yo os lo entregaré? Ellos le asignaron treinta monedas de plata. Y desde ese momento andaba buscando una oportunidad para entregarle. El primer día de los Ázimos, los discípulos se acercaron a Jesús y le dijeron: ¿Dónde quieres que te hagamos los preparativos para comer el cordero de Pascua? El les dijo: Id a la ciudad, a casa de fulano, y decidle: El Maestro dice: Mi tiempo está cerca; en tu casa voy a celebrar la Pascua con mis discípulos. Los discípulos hicieron lo que Jesús les había mandado, y prepararon la Pascua. Al atardecer, se puso a la mesa con los Doce. Y mientras comían, dijo: Yo os aseguro que uno de vosotros me entregará Muy entristecidos, se pusieron a decirle uno por uno: ¿Acaso soy yo, Señor? El respondió: El que ha mojado conmigo la mano en el plato, ése me entregará. El Hijo del hombre se va, como está escrito de él, pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre es entregado! ¡Más le valdría a ese hombre no haber nacido!» Entonces preguntó Judas, el que iba a entregarle: ¿Soy yo acaso, Rabbí? Dícele: Sí, tú lo has dicho. 



lunes, 25 de marzo de 2013

Cronograma de Semana Santa


Domingo de Ramos

En la capilla celebramos el domingo de ramos con mucha asistencia de público. Por lo general son fechas donde la gente de campo visita el pueblo o las estancias y aprovecha para participar de la Semana Santa.
Iniciamos la celebración con la palabra del Señor, una corta caminata cantando y luego, ya dentro del templo, se leyó la Pasión. 
Los momentos vividos por la comunidad son siempre especiales y en esta celebración nos vimos acompañados por mucha gente.
Por eso, queremos quedarnos con las sencillas palabras del Papa Francisco, en su homilía de este domingo de Ramos:

"No seáis nunca hombres y mujeres tristes: un cristiano jamás puede serlo. Nunca os dejéis vencer por el desánimo. Nuestra alegría no nace de tener muchas cosas, sino de haber encontrado a una persona, Jesús; con él nunca estamos solos, incluso en los momentos difíciles, aún cuando el camino de la vida tropieza con problemas y obstáculos que parecen insuperables y ¡hay tantos!", afirmó.(aci prensa)








viernes, 22 de marzo de 2013

Domingo de Ramos

Recibieron a Cristo mientras entraba a la ciudad con palmas y ramos en muestra de que era el Mesías. Cuando llegaba a Jerusalén para celebrar la pascua, Jesús les pidió a sus discípulos traer un burrito y lo montó. Antes de entrar en Jerusalén, la gente tendía sus mantos por el camino y otros cortaban ramas de árboles alfombrando el paso, tal como acostumbraban saludar a los reyes. 
foto extraída del sitio colegiopadrecollado.blogspot.com -
Los que iban delante y detrás de Jesús gritaban:
"¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!"
Entró a la ciudad de Jerusalén, que era la ciudad más importante y la capital de su nación, y mucha gente, niños y adultos, lo acompañaron y recibieron como a un rey con palmas y ramos gritándole “hosanna” que significa “Viva”. La gente de la ciudad preguntaba ¿quién es éste? y les respondían: “Es el profeta Jesús, de Nazaret de Galilea”. Esta fue su entrada triunfal.
 La muchedumbre que lo seguía estaba formada por hombres, mujeres y niños, cada uno con su nombre, su ocupación, sus cosas buenas y malas, y con el mismo interés de seguir a Jesús. Algunas de estas personas habían estado presentes en los milagros de Jesús y habían escuchado sus parábolas. Esto los llevó a alabarlo con palmas en las manos cuando entró en Jerusalén.
Fueron muchos los que siguieron a Cristo en este momento de triunfo, pero fueron pocos los que lo acompañaron en su pasión y muerte. Mientras esto sucedía, los sacerdotes judíos buscaban pretextos para meterlo en la cárcel, pues les dio miedo al ver cómo la gente lo amaba cada vez más y como lo habían aclamado al entrar a Jerusalén.
foto extraída del sitio sacerdote-eterno.blogspot.com 

¿Qué significado tiene esto en nuestras vidas?
Es una oportunidad para proclamar a Jesús como el rey y centro de nuestras vidas. Debemos parecernos a esa gente de Jerusalén que se entusiasmó por seguir a Cristo. Decir “que viva mi Cristo, que viva mi rey...” Es un día en el que le podemos decir a Cristo que nosotros también queremos seguirlo, aunque tengamos que sufrir o morir por Él. Que queremos que sea el rey de nuestra vida, de nuestra familia, de nuestra patria y del mundo entero. Queremos que sea nuestro amigo en todos los momentos de nuestra vida. 
Autora: Tere Hernández - Fuente: www. catholic.net  
EN NUESTRA CAPILLA, SE CELEBRARÁ EL DOMINGO DE RAMOS, HOY A LAS 16.30 HORAS.

viernes, 1 de marzo de 2013

Cuaresma vivida desde internet...

Nuestra amiga en Internet ha presentado en su blog: http://tarjetasyoracionescatolicas.blogspot.com//
unos carteles con el diseño sobre cuaresma que vale la pena difundir.
María Josefina es quien está al frente de este sitio, al que invitamos a visitar a través de nuestros enlaces en el blog. Gracias por estar siempre allí, amiga, y por compartir estos materiales para mayor gloria del Señor!!!
Ustedes pueden visitar su página y dejar sus comentarios, haciendo clic en el enlace que tenemos a mano derecha de las noticias, en la página de Tarjetas y oraciones católicas..



lunes, 18 de febrero de 2013

Cenizas y cuaresma...

El sábado pasado en nuestra capilla San Juan Bautista  hemos celebrado el primer domingo de cuaresma. En dicha celebración también hemos incluido la imposición de las cenizas, algo fundamental para explicar el comienzo de estos 40 días preparativos a la Pascua de Resurrección.
Por lo general, cuando somos capillas lejanas a los centros poblados o ciudades, el sacerdote intenta hacernos vivir todos los momentos que son importantes en nuestra iglesia católica.
Aquí compartimos algunos de esos momentos especiales....









martes, 29 de enero de 2013

¿Ultimo bastión palotino?

Hemos sido notificados que la parroquia a la que pertenecemos, María Auxiliadora de Casupá, es en el interior del país el último bastión palotino que nos queda. El padre Severino ha explicado que esto se debe a un descenso en las vocaciones palotinas.
Toda la comunidad ha mostrado preocupación, así como las autoridades de la diócesis. En caso de no haber una renovación sacerdotal en la congregación palotina, nuestra parroquia y capillas que dependen de ella pasarán a ser parte de otra congregación.
Recemos para que, a ejemplo de San Vicente Pallotti, podamos seguir teniendo "hambre y sed de Cristo"

sábado, 5 de enero de 2013

Epifanía del Señor...

Queridos Reyes Magos: 


Se muy bien que desde que han visto la estrella aparecer en el firmamento y después de consultar sus mapas de astronómicos, y sobre todo sondear su corazón, se han puesto en camino con gran docilidad para ir al encuentro del Rey hecho niño, del Salvador del Mundo. 


Y llevan sus regalos, que han elegido de una manera extraordinaria, Oro, Incienso, y Mirra; porque lo reconocen como Rey, como Dios, y como hombre. Y se han puesto en camino dejándose guiar por aquella estrella, que solo se deja ver por las noches… y les va marcando el rumbo y les va orientando sus pasos. 


Y ustedes con gran alegría, venciendo el cansancio y la sed de tanto caminar, el calor y el frío del desierto, han continuado su camino y están por llegar. También venciendo innumerables dificultades, como los engaños de Herodes, que sabiamente han podido burlar, siendo obedientes al ángel. 


Estamos celebrando el día de la Manifestación del Señor… así que ¡ánimo! El día de encontrar lo que están buscando ha llegado. 


Gracias por su fidelidad, por su obediencia, y por esos regalos que llevan en sus manos. Pero más agradezco el signo que nos regalan a toda la humanidad de que la salvación es para todos los pueblos. 


Desde que ha empezado el tiempo de Adviento, he pensado en ustedes, y en la carta que habría de escribirles para pedirles, como lo hice cuando era niño, algunos regalos. Pero el tiempo se ha pasado tan rápido, entre posadas, la Fiesta de Navidad, Fin de año, Fiesta de Nuestra Santísima Madre… que es hasta este momento en la solemnidad de su venida que les escribo mi carta. De todas maneras tengo la confianza que les llegará a tiempo porque le pediré a mi Ángel de la Guarda que se las haga llegar en forma prioritaria. 


Les pido, con humildad que me compartan: 


La sencillez para saber distinguir en los signos de los tiempos la presencia de la Buena Noticia, para saber observar desde la fe todas la realidades tanto de la tierra como del cielo. 


Que puedan compartir conmigo la docilidad a las divinas inspiraciones del alma, y seguir el camino que me marque la estrella. A ustedes los ha guiado una estrella en el cielo, para mi esa estrella que me lleva a Jesús es María, por eso pido tener esa docilidad de ustedes para saber descubrirla en todo momento, para no perder el rumbo que conduce al Salvador de todas las naciones, al Rey de todos los Pueblos. 


Valentía para hacerme al camino, para saber dejarlo todo y lanzarme a la aventura de un camino, a desinstalarme con frecuencia para vivir de la fe y no de la seguridad de mis reinos, de mis posesiones. Confiar que, dejando todo, es la única forma de encontrar El Todo. 




Obediencia a las guías que tengo en el camino, obediencia a lo que se cree, a lo que se espera, a lo que se ama. Obediencia humilde a las inspiraciones y a los ángeles, especialmente a mi Ángel de la Guarda, para que no pierda el camino, y tenga la alegría de que todo se me ha dado como regalo, confiando y dependiendo totalmente en Aquel que me ha llamado a un encuentro. 

Alegría de un encuentro, del encuentro que más se desea: encontrarse con Dios, por eso ese encuentro es una Celebración. Porque es el encuentro de la criatura con su Creador, alegría de encuentro porque es la manifestación de Dios hecho hombre como Dios, como Rey, y como hombre. Quiero, tener esa alegría de encuentro que para mi se realiza en cada Eucaristía, en cada sacramento, en cada encuentro con el más necesitado. Alegría de encuentro, que es una gran celebración, porque cuando el encuentro esta tocado por el amor solo puede ser celebrativo, y toda nuestra vida es encuentro y toda nuestra vida es celebración si lo vivimos en la dimensión del amor. 

Abusando de su generosidad, pido la paciencia para seguir en el camino, para que el cansancio no me haga desistir, para que las dificultades no resten el ánimo, para que los obstáculos del camino solo sean oportunidades de crecimiento, que sean retos que me permitan crecer como persona, como cristiano, como discípulo del Maestro. 

Que no pierda la esperanza del encuentro, que no pierda la esperanza que la promesa se hará realidad. 

Que no pierda la esperanza que en el camino no se anda solo, que ángeles, estrellas y hermanos caminamos juntos. Tener siempre y cada día, la esperanza de que es posible vivir la caridad entre los hermanos que caminamos en comunidad como lo hicieron ustedes, que se acompañaron hasta el final. 

Todo lo anterior no lo pido solo para mi, lo pido para poder compartirlo con todos mis hermanos, quiero descubrir en cada hermano a Cristo, quiero descubrirlo especialmente en los más pobres, en los más necesitados, los enfermos, los encarcelados, los que están solos o se sienten solos; quiero reconocer al Rey en aquellos que llevan con humildad la cruz de cada día, en los que se esfuerzan por dar testimonio del amor, en las personas que perdonan y aquellos que se niegan a recibir el perdón, recocerlo en los amigos y también en los enemigos. 

Quiero compartir todo lo que les he pedido con todos aquellos que se acerquen a mi vida, y quiero ser yo el que se ponga en camino hacía el encuentro. Me gustaría, ser el primero que tienda un puente por donde el otro se pueda acercar a mi, y por donde yo me pueda acercar a él. 

Todo lo que les he pedido, también se los pido para todos mis amigos, familiares y benefactores… para que todos seamos instrumentos de paz. Para que todos busquemos el reino de Dios, sabiendo que si Dios reina en nuestros corazones, reinará en nuestras familias, en nuestras comunidades, en nuestras ciudades, y en nuestras naciones. 

Les deseo a ustedes queridos Reyes Magos, feliz fin de viaje. Y me despido agradecido por la ilusión que guardaron en mi cuando era un niño. 

Gracias porque un día los espere con la ilusión de niño y hoy los puedo esperar con la ilusión de sacerdote. 

Con afecto, en el Señor que buscamos y que encontramos en la Eucaristía. 
P. Idar Hidalgo

lunes, 31 de diciembre de 2012

Trabajar todos por la paz...

Mensaje del Papa para la Jornada Mundial de la Paz

Bienaventurados los que trabajan por la paz

1. Cada nuevo año trae consigo la esperanza de un mundo mejor. En esta perspectiva, pido a Dios, Padre de la humanidad, que nos conceda la concordia y la paz, para que se puedan cumplir las aspiraciones de una vida próspera y feliz para todos. 

Trascurridos 50 años del Concilio Vaticano II, que ha contribuido a fortalecer la misión de la Iglesia en el mundo, es alentador constatar que los cristianos, como Pueblo de Dios en comunión con él y caminando con los hombres, se comprometen en la historia compartiendo las alegrías y esperanzas, las tristezas y angustias[1], anunciando la salvación de Cristo y promoviendo la paz para todos. 

En efecto, este tiempo nuestro, caracterizado por la globalización, con sus aspectos positivos y negativos, así como por sangrientos conflictos aún en curso, y por amenazas de guerra, reclama un compromiso renovado y concertado en la búsqueda del bien común, del desarrollo de todos los hombres y de todo el hombre. 

Causan alarma los focos de tensión y contraposición provocados por la creciente desigualdad entre ricos y pobres, por el predominio de una mentalidad egoísta e individualista, que se expresa también en un capitalismo financiero no regulado. Aparte de las diversas formas de terrorismo y delincuencia internacional, representan un peligro para la paz los fundamentalismos y fanatismos que distorsionan la verdadera naturaleza de la religión, llamada a favorecer la comunión y la reconciliación entre los hombres. ...

Si querés leer el mensaje completo, hacé click en el siguiente link:

Catholic.net - Mensaje de Benedicto XVI para la Jornada Mundial de la paz 2013