sábado, 23 de agosto de 2014

Misa Delivery

Cuando una parroquia se queda temporalmente sin párroco, son varias las acciones que podemos tomar. Entre ellos está la misa delivery, como le digo yo. Es algo así como: Sacerdote a la carta. Uno por fin de semana.
La congregación palotina en este caso, se ha estado turnando para atender la zona de Florida, donde está nuestra capilla y varias más, para poder celebrar la eucaristía por lo menos una vez a la semana.
Esto no es fácil, ya que los sacerdotes se trasladan distancias de hasta 150 kilómetros para estar presentes los sábados. Es un sacrificio que no sabemos valorar quienes vivimos a pocas cuadras de la parroquia o capilla.
Quizás está lloviendo y no nos da ganas de salir para misa. Sin embargo, estos sacerdotes manejan kilómetros para hacer presentes a Jesús.
Yo creo que es hora de que los laicos tomemos más protagonismo. Pero esto sólo es posible si la jerarquía eclesiástica nos dejara.
Sería mucho más práctico y fácil que los laicos asumamos responsabilidades como celebrar la palabra. Sé que hay gente que hizo cursos y son ministros de la eucaristía y de la palabra.
Tendremos que reactualizarnos, hacer llegar esos cursos a la gente común, capacitar cabezas, estimular laicos.

No es tarea fácil ya que uno también es humano y puede tomar esto como instrumento de poder, pero para eso está la comunidad, para no dejarnos salir del camino.

sábado, 19 de abril de 2014

¿Qué se hace en una vigilia pascual?

Por ser una capilla del interior, dependiente de una parroquia que tiene muchos brazos, nuestras celebraciones son los días sábados. Por lo tanto, cuando llega esta fecha tan especial de Pascua de Resurrección, tenemos que dividir nuestros ritos.
Por un lado, la vigilia. Esperando, expectantes, ansiosos, con dudas.  Qué esperamos?
Queremos lo de aquellos discípulos, escondidos en una casa, esperando al Señor.
Sin certezas de que Jesús venga.
Celebramos la luz, la espera, la palabra.
En un rato pasamos de la oscuridad a la luz, al regocijo.
Y terminamos, luego de varias horas, dándonos el saludo de Pascua.
Es algo raro, pero considerando el asunto de la celebración, y de que tenemos un párroco que tiene que atender a muchas otras capillas, no nos quejamos, sino que agradecemos el esfuerzo enorme que hace el padre Ricardo y también las catequistas que lo acompañan: Isabel  y Esthela. Es fundamental el apoyo de las religiosas y de laicos para que esto tome forma.
Por supuesto que en este tipo de celebraciones se junta mucha gente.
Es Semana Santa, y en nuestro país, semana de turismo, por lo tanto, vacaciones. Por eso este año la participación fue masiva.
El rito de la luz, el agua, la palabra también estuvieron presentes, como debe ser en la vigilia pascual.
Costó un poco encender el cirio pascual, eso debe de significar algo.
Luego el evangelio. Las mujeres yendo al sepulcro, encontrando la piedra corrida...
inimaginable...y de vuelta Dios se vale de las mujeres para mostrar su cara.
El asunto es creer o no, creer que resucitó o no. Quedarnos con la duda, como Tomás o ir corriendo a celebrar, salir a las calles a pregonar que Jesús Resucito!!!
En el sitio de Aleteia se expresa mejor:
La noticia se difundió: Jesús ha resucitado, como había dicho… Y también el mandato de ir a Galilea; las mujeres lo habían oído por dos veces, primero del ángel, después de Jesús mismo: «Que vayan a Galilea; allí me verán». Galilea es el lugar de la primera llamada, donde todo empezó. Volver allí, volver al lugar de la primera llamada. Jesús pasó por la orilla del lago, mientras los pescadores estaban arreglando las redes. Los llamó, y ellos lo dejaron todo y lo siguieron (cf. Mt 4,18-22).

Volver a Galilea quiere decir releer todo a partir de la cruz y de la victoria. Releer todo: la predicación, los milagros, la nueva comunidad, los entusiasmos y las defecciones, hasta la traición; releer todo a partir del final, que es un nuevo comienzo, de este acto supremo de amor.






















domingo, 6 de abril de 2014

Arreando ovejas para el rebaño...

El miércoles pasado tuve la experiencia de recibir la reconciliación en una parroquia de un barrio que le dicen marginal. Quizás algo común para muchos, pero yo vengo del interior del país, donde los cantegriles no existen. Además en mi pueblo conozco a todos y todos me conocen, por lo tanto una anda con confianza.
Esto era nuevo para mí. El barrio Casabó siempre sale en las noticias policiales con alguna muerte o algún problema.
Pero me llevó allí el asunto de hablar con el p. Jorge Techera sobre unos sobrinos que querían bautizarse. Así hice el contacto, fuimos, nos internamos en el barrio hasta llegar a la parroquia San Alberto Hurtado.
La charla fue totalmente amena, me reencontré con Pepe, antiguo jefe mío, de la oficina de prensa del Arzobispado.
Luego me quedé a la misa y me contaron que había reconciliación. Ya estaba anocheciendo, pero sinceramente no sentí miedo ni me sentí incómoda.
Estaba en la casa del Señor, ¡cómo me iba a sentir mal!
Aquello fue una hermosa experiencia, la gente que me recibió con los brazos abiertos, tan natural como si perteneciera allí. Como una vecina más.
La reconciliación fue algo diferente, hacía tiempo que no lo hacía.
Me impactó la sencillez de la gente, a la hora de las oraciones comunitarias, a la hora de las lecturas.
Y al final de la misa, cálidos abrazos, palabras de reconocimiento porque Jorge les contó de dónde venía.
Todos se acercaron a conversar luego de la eucaristía.
Ya era noche cerrada y pregunté dónde estaba la parada del ómnibus.
Un vecino que había participado de la misa me dijo: "yo la acompaño!!"
En esas cuadras que hicimos juntos me contó muchísimas cosas.
66 años y había nacido y se había criado en Casabó. Ahora con el padre Techera el barrio entero había renacido...es que era como un barrio olvidado por Dios. No sé si por Dios, pero sí por los hombres y por las instituciones.
Allí vive mucha gente trabajadora y de la otra...como en todos los barrios de mi país.
Allí todos se conocen, como en mi pueblo.
Quizás uno estigmatiza por ver algunos hechos aislados, quizás por miedos....
Lo cierto es que yo nunca tuve miedo, me sentí acompañada siempre, hasta que subí al ómnibus y puse rumbo a mi pueblo.
Estas experiencias son las que hacen que uno quiera seguir haciendo lo que hay que hacer, y lo que nos pide Francisco: "Arrear ovejas para el rebaño..."



martes, 4 de marzo de 2014

Cuarenta días en el desierto...

Comenzamos esta semana la cuaresma, esos difíciles días donde tenemos que tomar conciencia de lo que hizo Jesús por nosotros.
¿Qué significa cuaresma?
Más allá del significado etimológico, me refiero al significado actual, que es lo que más cuesta.
No voy a hablar de lo que algunos laicos y sacerdotes proclaman sobre el ayuno y la abstinencia, mucho menos de la limosna...
Ávidos de dineros para sustentar consumismos irracionales...
Creo que hoy en día es mucho más difícil hacer ayuno de ciertas cosas materiales.
Por ejemplo de la TV, internet, redes sociales; con las cuales nos dejamos atomizar y nos idiotizamos.
Abstinencia de hablar mal del otro, de discutir, de cuchichear por lo bajo sobre nuestro prójimo.
Limosna entendiendo por tal, dar nuestro tiempo, escuchar al otro, dejar de lado los egoísmos para compartir con el otro.
La oración siempre tiene que estar presente en nuestra vida de cristianos.
Sin embargo, redoblemos la oración, busquemos plegarias más jugadas, que nos interpelen.
Creo que ser cristiano hoy es mucho más difícil que antes.
Hay muchas tentaciones en el camino, muchas promesas, muchos espejismos.
Así que lo que deberíamos pedir en estos cuarenta días es mucha perseverancia...
Y como dice Francisco, en esta cuaresma: "Jesús se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza".
imagen extraída de: blogcatolicogotitasespirituales.blogspot.com/


domingo, 23 de febrero de 2014

95 años de nuestra Capilla...

Un poco de historia:
Antes de fundarse la capilla de Cerro Colorado, había en las inmediaciones una capilla privada, en la estancia San Juan Bautista de la familia Heber.
Cuando se concretaron los deseos de los vecinos de Cerro Colorado para levantar el templo en su propio solar, varias damas comenzaron a recolectar fondos con listas.Originariamente se había pensado erigir una capilla en honor del Sagrado Corazón. Pero cuando se bendijo, el 28 de febrero de 1919, ya fue bendecida bajo el patronato de San Juan Bautista.Del nombre que se quería dar al principio a la iglesia, da testimonio la estatua del Sagrado Corazón que se levanta sobre el frente del templo en una altura de 12 metros, y que es obra del celebre artista Dr. Ignacio Zorrilla de San Martín.La hermosa estatua de San Juan Bautista fue trasladada desde la vecina estancia del mismo nombre a la nueva iglesia.En la tarde del 27 de febrero de 1919 el entonces cura párroco de Fray Marcos, Pbro. Don Luis Bettini, Dona Margarita H de Arteaga y varios vecinos, recibieron telegramas para estar al otro día en la nueva capilla para presenciar su bendición.El motivo era que el Dr. Alejandro Gallinal, estando en Montevideo, se había enterado de una nueva ley, que iba a entrar en vigencia de un momento a otro, la cual proveía la contribución inmobiliaria de los nuevos templos a construirse en adelante.Para prevenir a esta ley, el Dr. Gallinal con sus telegramas, y con la bendición realizada al otro día, puso fuera de alcance de esta ley a la capilla de Cerro Colorado.La piedra fundamental fue colocada a principios de 1918.La iglesia se terminó este año y estaba apta para la bendición. Los principales donantes para levantar el templo fueron el Dr. Alejandro Gallinal, que contribuyó con mil pesos para iniciar los trabajos, y luego llegó a gastar diez mil pesos en la obra.La Liga de damas católicas de Cerro Colorado hizo una colecta.Mas tarde el señor Arteaga donó el campanario y una suma de 200 a 300 pesos para bancos y otras cosas que se necesitaban.

Los ornamentos fueron donados por el sr. Arturo Heber.El armonium fue comprado por colecta publica a cargo de la liga de damas, y varias cosas mas por medio de kermesses y beneficios.El 8 de septiembre, Monseñor Miguel Paternain desmembró de la parroquia de Fray Marcos el territorio de Casupá, al que anexó Reboledo y Cerro Colorado.El primer párroco fue el P. José Martinelli. Los padres palotinos se hicieron cargo de la parroquia en el año 1936.El 1 de marzo toma posesión el P. Miguel Engelmaier SAC.En 1939 le siguió el P. Alejandro Walzer.El 30 de marzo hubo una semana de misión en Cerro Colorado, que fue predicado por los padres Fonseca y Correa de la Compañía de Jesús.



miércoles, 5 de febrero de 2014

Se necesitan santos sin sotana...

El Papa Francisco dijo: 
        
       «Piensen en una madre soltera que va a la Iglesia o a la parroquia, y le dice al secretario: “QUIERO BAUTIZAR A MI HIJO” 
        y el que la atiende le dice: “No, no se puede, porque Ud. no se ha casado...” 
        Tengamos en cuenta que esta madre tuvo el valor para continuar con un embarazo. ¿Y con qué se encuentra? ¡Con una puerta cerrada!
        
        Y así, si seguimos este camino y con esta actitud, no estamos haciendo bien a la gente, al Pueblo de Dios. 
        Jesús creó los siete sacramentos. Y con este tipo de actitud creamos un octavo: ¡el sacramento de la aduana pastoral!
        
        QUIEN SE ACERCA A LA IGLESIA DEBE ENCONTRAR PUERTAS ABIERTAS Y NO FISCALES DE LA FE.»
        El papa Francisco acaba de decir:
        "Necesitamos santos sin velo, sin sotana. Necesitamos santos de jeans y zapatillas.
        Necesitamos santos que vayan al cine, escuchen música y paseen con sus amigos.
        Necesitamos santos que coloquen a Dios en primer lugar y que sobresalgan en la Universidad.
        Necesitamos santos que busquen tiempo para rezar cada día y que sepan enamorarse en la pureza y castidad, o que consagren su castidad.
        Necesitamos santos modernos, santos del siglo XXI con una espiritualidad insertada en nuestro tiempo.
        Necesitamos santos comprometidos con los pobres y los necesarios cambios sociales. 
        Necesitamos santos que vivan en el mundo, se santifiquen en el mundo y que no tengan miedo de vivir en el mundo. 
        Necesitamos santos que tomen Coca Cola y coman hot-dogs, que sean internautas, que escuchen iPod. 
        Necesitamos santos que amen la Eucaristía y que no tengan vergüenza de tomar una cerveza o comer pizza el fin de semana con los amigos. 
        Necesitamos santos a los que les guste el cine, el teatro, la música, la danza, el deporte. 
        Necesitamos santos sociables, abiertos, normales, amigos, alegres, compañeros. 
        Necesitamos santos que estén en el mundo y que sepan saborear las cosas puras y buenas del mundo, pero sin ser mundanos.»
        
        ¡Esos tenemos que ser nosotros…!!!

domingo, 5 de enero de 2014

La misa criolla...

                                         

¿Por qué tenemos que cantar en Navidad las canciones de misa europeas? Nosotros no tenemos nieve, ni trineos y mucho menos villancicos. Acá en nuestra América Latina tenemos calor, ritmo, color, alegría. Y me gustó compartir con todos ustedes la misa criolla, de Los Fronterizos. Es representativa de esta zona, donde el tamboril, el bombo, la alegría resalta en toda la letra.
Siempre que llega navidad me hago un tiempo para escucharla toda, es realmente hermosa. Espero la disfruten!!

Los Reyes Magos. Los Fronterizos

sábado, 4 de enero de 2014

Una historia de Reyes...

- ¿Papa?
- Sí, hija, cuéntame.
- Oye, quiero... que me digas la verdad.
- Claro, hija. Siempre te la digo, respondió el padre un poco sorprendido.
- Es que... titubeó Cristina.
- Dime, hija, dime.
- Papá, ¿existen los Reyes Magos?
El padre de Cristina se quedó mudo, miró a su mujer, intentando descubrir el origen de aquella pregunta, pero sólo pudo ver un rostro tan sorprendido como el suyo que le miraba igualmente.
- Las niñas dicen que son los padres. ¿Es verdad?
La nueva pregunta de Cristina le obligó a volver la mirada hacia la niña y tragando saliva le dijo:
- ¿Y tú qué crees, hija?
- Yo no se, papá: que sí y que no. Por un lado me parece que sí que existen porque tú no me engañas; pero, como las niñas dicen eso.
- Mira, hija, efectivamente son los padres los que ponen los regalos pero...
- ¿Entonces es verdad?, cortó la niña con los ojos humedecidos. ¡Me habéis engañado!
- No, mira, nunca te hemos engañado porque los Reyes Magos sí que existen, respondió el padre cogiendo con sus dos manos la cara de Cristina.
- Entonces no lo entiendo. Papá.
- Siéntate, cariño, y escucha esta historia que te voy a contar porque ya ha llegado la hora de que puedas comprenderla -dijo el padre, mientras señalaba con la mano el asiento a su lado.
Cristina se sentó entre sus padres ansiosa de escuchar cualquier cosa que le sacase de su duda, y su padre se dispuso a narrar lo que para él debió de ser la verdadera historia de los Reyes Magos:
- Cuando el Niño Dios nació, tres Reyes que venían de Oriente guiados por una gran estrella se acercaron al Portal para adorarle. Le llevaron regalos en prueba de amor y respeto, y el Niño se puso tan contento y parecía tan feliz que el más anciano de los Reyes, Melchor, dijo:
- ¡Es maravilloso ver tan feliz a un niño! Deberíamos llevar regalos a todos los niños del mundo y ver lo felices que serían.
- ¡Oh, sí! -exclamó Gaspar-. Es una buena idea, pero es muy difícil de hacer. No seremos capaces de poder llevar regalos a tantos millones de niños como hay en el mundo.
Baltasar, el tercero de los Reyes, que estaba escuchando a sus dos compañeros con cara de alegría, comentó:
- Es verdad que sería fantástico, pero Gaspar tiene razón y, aunque somos magos, ya somos ancianos y nos resultaría muy difícil poder recorrer el mundo entero entregando regalos a todos los niños. Pero sería tan bonito.
Los tres Reyes se pusieron muy tristes al pensar que no podrían realizar su deseo. Y el Niño Jesús, que desde su pobre cunita parecía escucharles muy atento, sonrió y la voz de Dios se escuchó en el Portal:
- Sois muy buenos, queridos Reyes, y os agradezco vuestros regalos. Voy a ayudaros a realizar vuestro hermoso deseo. Decidme: ¿qué necesitáis para poder llevar regalos a todos los niños?
- ¡Oh, Señor! -dijeron los tres Reyes postrándose de rodillas. Necesitaríamos millones y millones de pajes, casi uno para cada niño que pudieran llevar al mismo tiempo a cada casa nuestros regalos, pero. no podemos tener tantos pajes., no existen tantos.
- No os preocupéis por eso -dijo Dios-. Yo os voy a dar, no uno sino dos pajes para cada niño que hay en el mundo.
- ¡Sería fantástico! Pero, ¿cómo es posible? -dijeron a la vez los tres Reyes con cara de sorpresa y admiración.
- Decidme, ¿no es verdad que los pajes que os gustaría tener deben querer mucho a los niños? -preguntó Dios.
- Sí, claro, eso es fundamental, asistieron los tres Reyes.
- Y, ¿verdad que esos pajes deberían conocer muy bien los deseos de los niños?
- Sí, sí. Eso es lo que exigiríamos a un paje, respondieron cada vez más entusiasmados los tres.
- Pues decidme, queridos Reyes: ¿hay alguien que quiera más a los niños y los conozca mejor que sus propios padres?
Los tres Reyes se miraron asintiendo y empezando a comprender lo que Dios estaba planeando, cuando la voz de nuevo se volvió a oír:
- Puesto que así lo habéis querido y para que en nombre de los Tres Reyes de Oriente todos los niños del mundo reciban algunos regalos, YO, ordeno que en Navidad, conmemorando estos momentos, todos los padres se conviertan en vuestros pajes, y que en vuestro nombre, y de vuestra parte regalen a sus hijos los regalos que deseen.
También ordeno que, mientras los niños sean pequeños, la entrega de regalos se haga como si la hicieran los propios Reyes Magos. Pero cuando los niños sean suficientemente mayores para entender esto, los padres les contarán esta historia y a partir de entonces, en todas las Navidades, los niños harán también regalos a sus padres en prueba de cariño. Y, alrededor del Belén, recordarán que gracias a los Tres Reyes Magos todos son más felices.
Cuando el padre de Cristina hubo terminado de contar esta historia, la niña se levantó y dando un beso a sus padres dijo:
- Ahora sí que lo entiendo todo papá. Y estoy muy contenta de saber que me queréis y que no me habéis engañado.
Y corriendo, se dirigió a su cuarto, regresando con su hucha en la mano mientras decía:
- No sé si tendré bastante para compraros algún regalo, pero para el año que viene ya guardaré más dinero.
Fuente: En buenas manos/ www.enbuenasmanos.com 

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Ver el monte y no el árbol...

Mi madre me hizo una historia el otro día. En un pueblo había un monte. Tenía pinos viejos, eternos, con raíces extendidas, algunos ya desgastados por el tiempo y el clima.
Muchos de esos pinos, a pesar de no dar mucha sombra, aún seguían dando frutos. Los más veteranos, apenas se mecían con el implacable viento que comenzaba a soplar.
En ese monte también había eucaliptus. Jóvenes, impetuosos, querían alzarse más alto y llegar al sol.
Eran flacos, no prometían mucho pero estaban ahí.
Como ahí estaban los arbustos de pitanga, olorosos y firmes. Ellos sí daban sombra y cobijo a los caminantes, aunque no suelen tener mucha altura.
Algunas malezas, chircas, también espinas adornaban ese monte.
Al final, contra la vía, una cruz enmohecida se mantenía firme tras unas rejas semi abiertas.
Un día vino un hombre.
Comenzó a cortar árbol por árbol.
Así fueron cayendo silenciosamente los viejos pinos, eucaliptus y malezas...nada quedó en pie.
El hombre pensaba: "¿para qué dejar este viejo pino? no da sombra, no sirve para nada". "Saquemos las espinas y malezas, estorban y afean el paisaje."
"Estos eucaliptus me pueden dar alguna ganancia, es lo único que se puede vender como leña".
De esa forma, el monte fue quedando desolado, campo pelado, campo de batalla silenciosa.
La cruz, antes cubierta de vegetación y madreselvas, ahora se veía más pelada y gris que nunca. Y las rejas habían sido cerradas.
¿Qué pasó por la cabeza del hombre para cometer tal atrocidad? Nunca lo sabremos. Nadie se quejó.
Así, como ese monte es la comunidad.
Hay viejos pinos, que no aportan mucho pero que están, son pilares fuertes en las desgracias.
También los jóvenes, eucaliptus, están ahí. Quizás no valgan mucho, pero están cuando se los necesita.
Aguantar un fuerte viento, los eucaliptus se amontonan y aguantan. Casi siempre son los primeros que caen, desorientados, desamparados. Sin respuestas.
Los yuyos y malezas, en toda comunidad que se precie de comunidad existen. Siempre habrá alguien que complique, enlentezca el crecimiento del grupo.
Las espinas, también son necesarias!
Nos recuerdan nuestros errores, nuestros pecados.
Y finalmente la cruz. Siempre la cruz queda, permanece.
A pesar del moho, la suciedad, las rejas.
Olvidada, criticada, respetada o ignorada.
Y también a veces pasa que viene un hombre, referente, importante y comienza a talar.
Comienza por los más viejos. Luego los jóvenes, que son más fáciles de tirar.
Lo que le sigue, es un trámite.
Pero, lo que nunca pudo ni podrá sacar el hombre es la cruz.
Podrá modificar su significado con palabras vacías, podrá ensuciarla con actos, podrá podrá.... o no.
Depende de cada uno de los integrantes de la comunidad. Y depende de Dios.
Alba - Irene











martes, 8 de octubre de 2013

Vete, tu fe te ha salvado...

Lectura del santo evangelio según san Lucas (17,11-19):

Yendo Jesús camino de Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea. Cuando iba a entrar en un pueblo, vinieron a su encuentro diez leprosos, que se pararon a lo lejos y a gritos le decían: «Jesús, maestro, ten compasión de nosotros.» 
Al verlos, les dijo: «ld a presentaros a los sacerdotes.» 
Y, mientras iban de camino, quedaron limpios. Uno de ellos, viendo que estaba curado, se volvió alabando a Dios a grandes gritos y se echó por tierra a los pies de Jesús, dándole gracias. Éste era un samaritano.
Jesús tomó la palabra y dijo: «¿No han quedado limpios los diez?; los otros nueve, ¿dónde están? ¿No ha vuelto más que este extranjero para dar gloria a Dios?» 
Y le dijo: «Levántate, vete; tu fe te ha salvado.»
Palabra del Señor
(ciudad redonda.com)

Cuántas veces nos quedamos sin agradecer a Dios las bendiciones que nos manda.
Es la condición humana, en las alegrías nos olvidamos y en las desgracias nos acordamos.
Esto me trae a cuento la situación actual de los laicos de mi comunidad.
Cuando hay que pedir por algún difunto, se visten las mejores ropas, se va a misa, se reza.
Después en todo el año no se los ve en el templo.
Parecen más importantes los muertos que los vivos.
El Papa Francisco nos está pidiendo constantemente que nos hagamos cargo del hermano que sufre, del que está sin techo, del desvalido. Y sin embargo, seguimos pidiendo por los muertos,que estoy segura, están muy contentos donde están y no necesitan nuestras oraciones.
Acción más que palabras. Sin descuidar la oración.
Con los pies en el suelo, la mirada en el cielo y una piolita que nos comunique, como la cometa.


martes, 3 de septiembre de 2013

El Papa Francisco nos ha pedido que recemos por la paz en Siria este sábado: ayuno y oración.
Hablando con mi sobrina de 4 años, María Victoria, me he quedado sorprendida. Siempre me sorprenden los niños. Es que la tienen clara, somos los adultos que complicamos las cosas con palabras y pensamientos difíciles.
Ella me dijo: "tía, ¿sabés lo que descubrí? Que lo más importante del mundo son los besos, los abrazos, quererse siempre mucho..."
"No importa si no tenemos otro regalo para darte hoy que es tu cumpleaños, lo importante es darte muchos besos y                                                                                                         abrazos y decirte que te quiero."
Yo pienso que este es el mejor, más dulce y más claro mensaje de paz que he escuchado.
El sábado unámonos todos los cristianos por estas simples palabras: amor a nuestros hermanos.


lunes, 5 de agosto de 2013

Cuando los católicos perdemos la voz

En muchas ocasiones los católicos nos sentimos olvidados por la jerarquía eclesial. Somos laicos, pertenecemos al pueblo de Dios pero no se nos permiten ciertas cosas.
Entonces es más fácil apartarse, dejar que "los demás hagan"...
Jesús nos quiere protagonistas, activos, discípulos.
Y perder la voz hoy en día en la iglesia, ha significado la pérdida de fieles. Cuando escuchamos que dicen "ya no va nadie al templo". Se nos han quitado actividades, nos han desplazado.
Por eso, los laicos debemos recuperar, letra por letra, nuestro espacio en el proyecto de Dios.
Nuestro Papa nos lo está pidiendo, sobre todo a las mujeres.
Volvamos a las misas, a leer, limpiar, participar, levantar la mano, ayudar, colaborar o a donde se necesite nuestra presencia. Y si no es necesario que actuemos, simplemente acompañemos.
Somos piedras fundamentales, hagamos valer nuestra voz.

domingo, 7 de julio de 2013

Un nuevo sol se levanta...

El Papa Francisco, en una reunión con seminaristas, pidió que "la iglesia no siga la riqueza y los religiosos sean coherentes con su voto de pobreza."
"En este mundo en que las riquezas hacen tanto daño", dijo el pontífice, "los curas y las monjas tenemos que ser coherentes con la pobreza. Cuando vemos que el primer interés de una institución parroquial o educativa es el dinero, esto es una gran incoherencia", afirmó.
"Como decía San Francisco, tienen que evangelizar primero con el ejemplo y luego con las palabras", reiteró la necesidad de la pobreza en la Iglesia y aseguró que le "duele cuando ve a una monja o un cura con el último modelo de auto".
"Yo sé que el coche es necesario porque hay que hacer mucho trabajo e ir de aquí a allá, pero es mejor un coche humilde, si viene la tentación de un buen coche, piensen en los niños que se mueren de hambre", agregó.(Vatican.va)
Bravo Papa Francisco!!! Realmente estás removiendo las piedras como San Francisco. Por mi parte debo decir que en muchas parroquias y capillas de nuestro Uruguay podemos ver a sacerdotes en autos último modelo. Es lamentable, "haz lo que yo digo más no lo que yo hago"...
Muchos de ellos son mis amigos, gente con la que he compartido mucho, me han enseñado a caminar hacia Jesús, pero en algún momento han perdido la perspectiva.
Para alguien que es periodista, a veces se hace difícil no denunciar este tipo de cosas. Vemos estas realidades y usamos las redes sociales para tratar de hacer algo, hablamos con las autoridades eclesiales de turno, y nos damos cuenta que nadie reacciona.
Hoy el Papa les está pidiendo que reaccionen, que sean coherentes con la pobreza.
Por eso el título de este artículo: un nuevo sol se levanta...sobre la nueva civilización que nace hoy...una canción de la vieja Pastoral Juvenil que no ha perdido vigencia.
Cuando escucho las homilías del sacerdote me doy cuenta que todo lo que dice tiene que aplicarlo primero en su vida, no debe decirme a mí lo que tengo que hacer, tiene que cambiar él su forma de vida. Luego sí, quizás podamos sentarnos a conversar sobre cómo va mi vida, en dónde me perdí o dónde quedaron mis errores...
Ojalá lo que escribimos quienes nos preocupamos por estas realidades llegue al corazón de esos sacerdotes que están obnubilados por un auto, o la recaudación semanal de la misa. 
Creo que el cambio comienza siempre por uno, así que yo empiezo escribiendo esto.
Irene Pereira.



sábado, 25 de mayo de 2013

Nuevos fuegos, viejos fuegos...

Con la llegada del invierno la gente se recluye más temprano en sus casas, prenden las estufas, cocinan sobre las brasas.
Una costumbre que viene del campo, cuando las épocas difíciles, donde se comía lo que se podía.
Hago una comparación con lo que pasa hoy en nuestra iglesia.
Llegan esos momentos fríos, oscuros, donde sentimos que Dios está pero no lo podemos vislumbrar bien.
Nos recluimos más temprano en nuestras almas, intentamos calentarnos con el fueguito de sentimientos familiares, afectos que nunca morirán. Cocinamos esperanzas en brasas que están casi extintas.
Tiempos difíciles para algunos católicos.
Traiciones, olvidos, desplantes, desengaños. Y casi siempre provienen de personas muy cercanas.
Sin embargo el alimento espiritual no falta nunca. Jesús está siempre a nuestro lado, para compartir lo bueno y lo malo. Es importante que sepamos verlo en las pequeñas y sencillas cosas.
En este invierno que se viene con todo, en estas frías heladas de la mañana o en las nieblas eternas de la noche...no perdamos esa brasa que nos abraza, Jesús.




martes, 23 de abril de 2013

Subimos hasta Ella...

El 19 de abril se celebra en nuestro país el día de la "Virgen del Verdún", una tradición que la comunidad católica aquí ha seguido fielmente.
Hacia allí nos dirigimos como casi todos los años con mis dos sobrinos, para subir hasta la cima del cerro de este lugar privilegiado que tiene Minas, y rendirle homenaje.
Cuando llegamos, la misa ya había comenzado, con todos los representantes de la iglesia a pleno. Pero mis sobrinos estaban impacientes y comenzamos el ascenso.
El camino pedregoso y rojizo se hace corto porque a cada paso nos encontramos con gente que sube ansiosamente, otras que bajan con sus ojos llorosos.
Al borde del camino lleno de pastos, tenemos las estaciones del Vía Crucis, para detenernos, acompañar a Jesús en esos momentos, prenderle una vela y seguir viaje.
También hay descansos, sombras a las que nos pegamos para que se haga más fácil la subida sobre todo si vamos con niños. Una manzana, algo de agua y a seguir!!
Cuando llegamos a un borde, encontramos la cruz, las mujeres y allí nos detenemos.
Podemos seguir por otro camino alternativo, pero mi sobrino Gerónimo de 5 años me dice: "Para llegar a María, hay que pasar por Jesús, tía", con mucha convicción me lo dice. Y yo no hago más que pensar que este niño no necesita catequesis, que ya entendió todo.
Luego de la cruz, escalones de piedra, incrustados en el cerro.
Hacia allí subimos, porque al final está la Virgen esperándonos.
Los peregrinos de todo el país se juntan en un solo "Gracias". Algunas quinceañeras agradeciendo sus fiestas, algunos ancianos pidiendo por salud, padres y madres, vecinos, pidiendo por trabajo o dando gracias por la recuperación de algún enfermo.
Sacamos las velas, las prendemos, saludamos con un beso a la Virgen. Aquí arriba se puede sentir el poder de la fe.
Esa fe sencilla, silenciosa del hombre común, del trabajador, del sacrificado.
El descenso no es más fácil que la subida; las piedras sueltas hacen que uno resbale y tenga que apoyarse en un bastón para poder bajar.
Gente descalza cumpliendo promesas... Dicen que si nos llevamos una piedrita del Cerro del Verdún y le pedimos a la Virgen un favor, cuando se nos cumple tenemos que volver al Cerro y devolver la piedrita...dicen.
Mi sobrino Gerónimo me regaló este dibujo luego de haber subido